Herida de abandono en la vida adulta: síntomas, causas y cómo sanarla
- Alejandro Yrazabal

- hace 6 días
- 3 Min. de lectura
Actualizado: hace 5 días

La herida de abandono en la vida adulta: síntomas, causas y cómo empezar a sanarla
Si alguna vez sentiste que amas más de lo que recibes, que temes quedarte sola o que te adaptas para no perder a nadie, este texto es para ti.
¿Qué es la herida de abandono?
Herida de abandono en la vida adulta.
Sanar la herida de abandono, síntomas de la herida de abandono, abandono emocional en la infancia. La herida de abandono es una marca emocional profunda que se origina cuando, en etapas tempranas de la vida, una figura significativa (madre, padre o cuidador) no estuvo disponible a nivel emocional o físico de forma consistente. No siempre implica un abandono literal. Muchas veces se trata de ausencias emocionales, hospitalizaciones, separaciones tempranas, padres deprimidos, enfermos o emocionalmente desconectados.
El niño no puede comprender el contexto. Solo registra una sensación básica:
“Estoy sola, algo falta, algo no es seguro.”
Ese registro se convierte en una forma de vincularse en la adultez.
Cómo se forma la herida de abandono en la infancia (abandono emocional temprano)
Algunos escenarios frecuentes:
Separaciones tempranas de la madre o el padre
Enfermedad, depresión o duelo en los cuidadores
Padres presentes físicamente pero ausentes emocionalmente
Cambios bruscos (mudanzas, divorcios, nuevas parejas)
Sentirse desplazada por un hermano
El sistema nervioso infantil aprende a vivir en alerta, desarrollando una sensibilidad extrema a la pérdida, el rechazo o la distancia.
Cómo se manifiesta la herida de abandono en la vida adulta
Síntomas emocionales de la herida de abandono
Síntomas físicos de la herida de abandono
En la adultez, la herida no se vive como un recuerdo, sino como un patrón repetitivo.
A nivel emocional
Miedo intenso a la soledad
Ansiedad ante la distancia emocional
Sensación de vacío interno
Dependencia afectiva
Hipersensibilidad al rechazo
En las relaciones
Apego ansioso
Dificultad para poner límites
Permanecer en relaciones desequilibradas
Idealizar a la pareja
Sentir que “si no doy todo, me dejan”
A nivel corporal
Opresión en el pecho
Nudo en el estómago
Insomnio
Cansancio crónico
Estados de alerta constantes
El cuerpo recuerda lo que la mente intenta racionalizar.
Si quieres saber los síntomas que están relacionados con la herida de abandono, ingresa a nuestro DICCIONARIO DE LAS EMOCIONES (T5P) haciendo click aquí.
Por qué atraes relaciones que refuerzan el abandono (patrones inconscientes de apego)
La herida busca cerrarse repitiendo la historia.
Inconscientemente, se eligen vínculos donde:
Hay distancia emocional
El otro es ambiguo o no disponible
Debes esforzarte para recibir amor
No porque te guste sufrir, sino porque tu sistema nervioso confunde lo conocido con lo seguro.
El impacto de la herida de abandono en el sistema nervioso y la ansiedad
Esta herida mantiene al sistema nervioso en:
Hipervigilancia
Modo supervivencia
Búsqueda constante de señales de pérdida
Por eso, sanar no es solo entender, sino regular el cuerpo, crear nuevas experiencias de seguridad y presencia.
Cómo empezar a sanar la herida de abandono en la vida adulta
Primeros pasos para sanar la herida de abandono
La sanación no ocurre forzando independencia ni negando la necesidad de vínculo. Ocurre cuando se construye presencia interna.
1. Reconocer la herida sin juzgarte
No es debilidad. Es una adaptación que te ayudó a sobrevivir emocionalmente.
2. Diferenciar el pasado del presente
Hoy no eres la niña indefensa. Tu cuerpo necesita experimentar esa diferencia.
3. Desarrollar un adulto interno disponible
Aprender a:
Sostenerte emocionalmente
Validar tus necesidades
Acompañar tus emociones sin abandonarte
4. Trabajar el cuerpo, no solo la mente
Respiración consciente, regulación del sistema nervioso y acompañamiento terapéutico son claves.
👉 Si sientes que esta herida sigue activa en tu vida, aquí puedes conocer el acompañamiento terapéutico para sanar la herida de abandono, desde un espacio seguro y respetuoso.
Un ejercicio terapéutico suave
Coloca una mano en tu pecho y otra en el abdomen.
Respira lento y dile a tu cuerpo:
“Ahora estoy aquí. No me voy.”
No intentes sentir algo especial. Permite que el cuerpo registre presencia.
Sanar la herida de abandono es posible
Sanar no es dejar de necesitar a otros. Es dejar de abandonarte a ti para que alguien se quede.
Con acompañamiento adecuado, el sistema nervioso aprende nuevas formas de vínculo donde el amor no duele ni se suplica.
¿Sientes que esta herida está activa en tu vida?
Si este texto resonó profundamente contigo, es una señal de que tu cuerpo y tu historia piden ser escuchados.
👉 Iniciar un proceso terapéutico acompañado
El primer contacto es un espacio de escucha y orientación, sin compromiso.

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